lunes, 28 de enero de 2013

The sun is up, no clouds in the sky.

Tumbada en lo alto de la colina, las ramas del viejo olmo guardándola del calor, jugando con las sombras. Sintiendo su ausencia. Cada día se levantaba y ponía en su mente ese disco rallado, ese que decía  "me da igual lo que haga, solo es uno mas, no le quiero", y pasadas 24 horas se acostaba con el disco puesto del revés, "no puedo creer que sea verdad eso que hace, pero es que le quiero, le quiero de verdad."
Mientras su mirada se perdía entre las nubes, su mente se dividía entre jugar con las formas de estas y pensar, pensar en el comienzo y en el desenlace, pero no en el final. No, no quería pensar en el final, no, no quería creer que probablemente estuviera tan cerca. Cada pinchazo en su corazón se correspondía a un sentimiento aceptado por su razón, le quiere, lo sabe, le necesita, lo sabe. Sus mejillas de repente se encontraban mojadas, pero no estaba lloviendo, eran sus ojos. No, no podía ser, era hora de dejarse de penas y levantarse. El sol se estaba ocultando y sonrió, va a disfrutar de este atardecer.
Porque la vida no se basa en tener a alguien que te abrace y te de calor  las noches frías, porque la vida a veces se resume en  un segundo, pero también en 45 minutos, porque la vida puede ser una fotografía, un beso, una palabra, una sonrisa, un momento, una puesta de sol.

Sonríe, porque no sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.




4 comentarios:

  1. hola bonito blog me encanto lo que escribiste besitos :)

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  2. Nunca sabemos qué hay esperandonos al otro lado de la montaña(:

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  3. Me encanto, me encanto cada palabra, y el párrafo final, dios, me encantó aún mas :D Un beso enorme, que tengas una buena semanaa! :D

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  4. 'Sonríe, porque no sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa' muy cierto, siempre debemos acordarnos la manera de sonreír, porque si no, se nos olvida :)
    Muy bueno, saludos.

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