viernes, 8 de junio de 2012

Buenos días princesa

Y es que a ella le encantaba levantarse y encontrarse la cama vacía, bueno, en realidad no era eso lo que le encantaba, lo que le encantaba era ver como al levantarse, él había dejado una rosa sobre la almohada. Entonces ella se levantaba y se ponía la camisa que él había tirado la noche anterior en un arranque de pasión, se recogía el pelo en un alborotado moño y se iba a la cocina. Y allí estaba su principe, desayunando un café bien cargado, y unas tostadas con mermelada de melocotón, la rutina de las mismas mañanas; entonces ella le rodeaba la cintura, y él le daba un beso con sabor dulce, y pronunciaba aquellas palabras mágicas: Buenos días princesa.



1 comentario:

  1. Me encanta jajaja Es precioso :3
    Muchísimos besos y te espero por mi blog <3

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