martes, 26 de julio de 2011

La melancolía es el placer de estar triste

Últimamente sólo tengo días de esos. El problema está en que tampoco quiero dormirme, no quiero que se acabe otro día para empezar otro completamente igual y que se pierda. Quizás por eso esté escribiendo a estas horas, pero de verdad, no quiero irme a la cama. Siento que no hago nada y lo sé, pero hoy en día no tengo ningún príncipe que me ayude a crear la ilusión de algo nuevo ni tampoco un corrillo de cotillas que se mueren por contarme las cosas,como hacen las amigas. Ni tampoco una vida emocionante que me llame la atención, aunque sólo sea para decir: 'oye,levántate, mira todo lo que te espera'. Ya ni siquiera el destino me invita a un café, creo que se olvidó de mi. A veces hasta me echo de menos, ¿es posible eso? Estoy cansada, tengo ojeras y las sonrisa sólo se me aparece una vez en el espejo,y sólo en los días pares. Creo que es hora de que me vaya con el cuento a otra parte,y si tengo suerte, hacer un trueque y cambiarlo por mi misma. Espero que vuelvan días mejores, realmente los echo de menos.



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